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El aporte cultural de los inmigrantes europeos y las culturas originarias se aprecia en la amplia diversidad de los sabores regionales de Chaco.

La riquísima diversidad cultural, étnica y religiosa es el pilar fundamental que sostiene la identidad gastronómica de Chaco, que no es estática y muta permanentemente.

Durante la séptima edición de Expo Vinos y Encantos Regionales -celebrada en el Centro de Exposiciones y Convenciones de Resistencia el 4 y el 5 de agosto-, el coordinador de actividades del programa “Sabores del Chaco” -implementado por el Instituto Provincial de Turismo-, Jorge “Pulpo” Sánchez, dejó en claro que no existe un plato que represente a todos los chaqueños sino que la amplia diversidad cultural y territorial se expresa a través de los diferentes sabores.

El río tiene que ver con lo guaranítico, los pescados, la mandioca y el maíz”. El monte de El Impenetrable propone sabores más intensos, como la miel, la algarroba y la carne de chivo, así como la chacra expresa la gastronomía de los inmigrantes centroeuropeos, famosos por sus carnes ahumadas, el cordero y la pastelería”, marca diferencias el especialista.

Los sabores locales fueron revalorizados a partir de la puesta en marcha del plan “Chaco explora” en 2009. “Aunque parezca mentira, hasta entonces los chaqueños no teníamos el hábito de comer pescado. Tampoco nos procupábamos por el desarrollo de la actividad turística. En cambio, hoy Chaco es una provincia culturalmente abierta, permeable a productos y sabores nuevos”, sostiene Sánchez.

Dulce de mamón, típico de Chaco.

El fuerte impulso a la gastronomía típica se evidencia en la veintena de restaurantes de Resistencia que ofrecen platos regionales, entre los que no faltan pacú, surubí, dorado, boga, carne vacuna, de búfalo y de cerdo, sabores autóctonos de cerveza artesanal (por ejemplo, con miel o zapallo), guiso carrero, escabeche de vizcacha, cabeza guateada (carne de res con ají, chimichurri y ajo), chipá, torta parrilla (masa elaborada con harina y grasa), mandioca frita, lampreados (preparados con harina de mandioca), dulce de mamón. Algunos lugares indicados donde probar estas exquisteces chaqueñas en Resistencia son los restaurantes Nanas de Cebollas, Tres Caracoles y La Parrilla de Don Abel.

A 85 kilómetros al norte de la capital, en Puerto Las Palmas, el restaurante de la posada Costal del Puerto ofrece un inigualable risotto de pacú, tan sabroso como el pacú al limón con verduras grilladas y chipá guazú. Esta variedad de la sopa paraguaya, además de choclo licuado, incluye queso, huevo y cebolla salteada.

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