Aumentan las naftas hasta un 5% y se rompe el acuerdo de estabilidad
Las principales petroleras del país comenzaron a aplicar incrementos de entre el 2% y el 5% en los precios de los combustibles, con variaciones según la región y el tipo de producto en estaciones de servicio de ciudades, rutas y autopistas. Con esta decisión, marcas como Shell, Puma y Axion llevaron el litro de nafta súper a $2.208, $2.213 y $2.247 respectivamente, marcando una brecha con los valores actuales.
Por el momento, la compañía de mayoría estatal YPF mantiene sus precios congelados en $2.159, aunque no descartan que termine sumándose a las subas en los próximos días. Debido a que la medida se implementó durante la última semana de noviembre, su efecto en el índice de inflación se distribuirá entre dos meses, atenuando el impacto directo en los indicadores mensuales.
La actualización de los valores rompe el esquema de “buffer” que las petroleras y las refinadoras venían sosteniendo desde mayo tras un ajuste previo de hasta el 30%. Aquel compromiso buscaba mantener la estabilidad en las pizarras mientras la cotización del petróleo se ubicara por encima de los 80 dólares para compensar los flujos comerciales con posterioridad.
El disparador de esta decisión fue el escenario internacional, donde el barril de petróleo Brent volvió a superar la barrera de los 100 dólares y trepó hasta los 105 dólares durante la jornada del jueves. Esta disparada se produjo a raíz de declaraciones contrapuestas entre Estados Unidos e Irán que reavivaron la volatilidad en los mercados globales.
Frente al encarecimiento del crudo, las empresas operadoras optaron por trasladar los mayores costos al mercado local para preservar los márgenes de la cadena de valor. De este modo, la evolución futura de los precios en los hogares y costos empresariales dependerá de la dinámica externa y de la conducta que adopte la firma estatal en las semanas venideras.



