El funcionario dejó claro que, por la situación social y el nulo financiamiento externo, es imposible solucionar la macro desde la vía recesiva o la apertura de la economía, respectivamente. También habló de “buscar acuerdos de precios con empresas proveedoras de bienes de consumo masivo”.


El titular del Banco Central, Miguel Pesce, defendió los lineamientos monetarios del Presupuesto 2023 y aseguró que “no hay previstas modificaciones bruscas del tipo de cambio” para lo que resta del corriente año y para el próximo. Además, el funcionario dejó claro que es imposible solucionar los desarreglos macro a través del enfriamiento -recesión- o la apertura total de la economía debido a la situación social -pobreza y desempleo- y la imposibilidad de financiamiento externo, respectivamente.

La presencia de Pesce fue reclamada por la oposición macrista y el kirchnerismo jugó al misterio hasta la mañana de ayer, cuando el titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller, anunció la posibilidad de visita del titular del Banco Central. De hecho, durante la exposición del funcionario estuvieron ausentes varios representantes de Juntos por el Cambio.

“Para un contexto inflacionario tenemos las vías tradicionales, a través de lo recesivo o la vía de apertura. Hay uno más complejo, que es el crecimiento económico. Con 36% de pobreza y 6,9% de desempleo, contraer la demanda tiene consecuencias sobre un tejido social que, en nuestro país, es muy delicado.

Una apertura es un camino imposible porque no se cuenta con financiamiento externo. Entonces, el sendero que nos queda es el crecimiento, ir revisando impulsores de la oferta y demanda, y buscar acuerdos de precios con empresas que son proveedoras de bienes de consumo masivo”, destacó Pesce durante su disertación.

El jefe del Central también señaló que el país exportará este año por u$s90.000 millones y que el año próximo se superará dicha cifra, y que 2022 “presentó una complejidad por la importación de energía -contexto bélico- y la falta de infraestructura” en el plano local. En esa línea, detalló que en 2023 “no presentaremos meses con déficit comercial, como en los últimos tres meses, y eso va a permitir que la economía pueda crecer y contribuir a la desaceleración de la inflación”.

Sobre la cuestión monetaria estricta, Pesce enfatizó que 2022 será “el año más bajo de monetización desde 2015”, excepto 2018.

En cuanto a la preocupante situación de las Leliq, Pesce explicó: “Es la expresión del ahorro de empresas y familias argentinas. No hay bomba ni riesgos en ese sentido. El crecimiento de activos tiene que ver con el proceso inflacionario en el que vivimos y el crecimiento de instrumentos que son un resguardo, hasta donde podemos, de la inflación del ahorro de las familias y empresas”.

Para el funcionario, un “modo virtuoso de resolver” esta situación es “cuando ese ahorro comience a convertirse en inversión a través del mercado de capitales” y del mercado financiero. Tampoco olvidó blindar la postura de defensa desde el Estado a favor de los títulos públicos.

Respuestas

La oposición apuntó a la “bomba” cuasifiscal y a la inflación. Sobre el primer punto, Pesce insistió que “compararlo con la base monetaria es un error, ya que debemos comparar con que ahí hay ahorro para que se invierta y crezca país, y el objetivo es mantener el valor del ahorro”. Y agregó: “La forma de desarmar es cuando la economía demande crédito, el mercado de capitales dé financiamiento y ese dinero se convierta en inversión. No es algo que va a ocurrir espontáneamente, creo que hay que desarrollar el mercado de capitales, o esos ahorros terminarán fugándose en activos externos, como en 2028-2019”.

Consultado sobre el dólar “soja” del mes pasado, Pesce expresó que “no ha tenido costo” para el Banco Central y que “la diferencia cambiaria fue compensada con letra del Tesoro”. Más tarde, remarcó que “no está previsto ningún salto devaluatorio”.

FMI

Pesce dijo en la comisión que “la segunda revisión del Fondo Monetario Internacional está siendo aprobada esta semana, seguro el día 7 -de octubre- y va a disparar desembolsos de obligaciones por más de $2.000 millones”.

Energía

Pesce y todo el Gobierno aspiran -tal como dice el contrato firmado- a que el primer tramo del gasoducto Néstor Kirchner esté vigente, a más tardar, el 20 de junio próximo, que generará “una inyección de 11 millones de metros cúbicos diarios”. Y añadió: “No olvidemos el oleoducto con Chile que también estará terminado el año próximo, con exportaciones estimadas de u$s1.500 millones al año”.

Riesgo macro

Al final de su exposición, el titular del Central reiteró que el tema de las Leliq no lo ve “como un riesgo macro”, aunque advirtió: “Sí veo que no se desarrolle el mercado de capitales, y lo vamos a seguir sufriendo”.

Jornada

Previo a Pesce estuvo, entre otros, el ministro de Educación, Jaime Perczyk, quien aclaró que “no hubo ninguna reducción de fondos para las universidades” y que “no habrá problemas” para que puedan cumplirse convenios salariales que se firmarán a futuro, ante precisiones de la oposición.

Después del titular del Central apareció el ministro de Ambiente, Juan Cabandié. En relación con la polémica ley de humedales -frenada en Diputados-, deslizó que “los inventarios tienen que tener una etapa de cumplimiento” y reconoció que la iniciativa “genera discrepancias en todos los partidos políticos”.

Al cierre de esta edición disertaba secretario de Agricultura, Juan José Bahillo. El macrismo reclama la quita de la potestad del Ejecutivo para retocar retenciones. El funcionario adelantó: “No hay ninguna intención del gobierno de subir ninguna alícuota de retención al sector primario”.