El jefe del diario independiente Novaya Gazeta fue distinguido en 2021 por su lucha por la libertad de prensa y sus denuncias de abusos de poder en su país.


El periodista ruso Dmitry Muratov subastó este lunes la medalla que recibió al ser distinguido con el Premio Nobel de la Paz y recaudó US$103.5 millones para ayudar a los niños ucranianos desplazados por la guerra en su país.

Muratov es jefe del diario independiente Novaya Gazeta, que en marzo pasado anunció su cierre tras las reiteradas advertencias que recibió por parte del Gobierno ruso como consecuencia de sus fuertes críticas al presidente Vladímir Putin.

La puja duró alrededor de 20 minutos y fue conducida por la casa Heritage, que renunció a cobrar las tasas para que el importe pueda ser donado íntegramente a la causa. Durante ese tiempo, el precio saltó de 787.000 dólares hasta los 15 millones. Luego, un comprador anónimo comunicó por teléfono que pagaba 103.5 millones de dólares.

Si bien no es la primera vez que se subasta una medalla del Nobel, que está conformada por 175 gramos de oro de 23 quilates, nunca antes se había alcanzado una cifra de esta magnitud. El récord, hasta ahora, pertenecía a una que se había vendido en 2014 por unos US$4.76 millones.

El editor le puso un freno al clima festivo que se vivía en la casa de subastas Heritage, en Nueva York, al afirmar que allí no había nada que festejar. En ese marco, recordó que un 40% de los refugiados ucranianos son niños que tuvieron que huir de su país como consecuencia de la invasión rusa.

“Han matado su pasado y ahora quieren destruir su futuro”, subrayó. Asimismo, remarcó que espera que su gesto sirva de inspiración para que otras personas sigan su mismo camino.

Muratov fue distinguido con el Nobel de la Paz en el 2021, junto a su colega filipina Maria Ressa. El Comité Noruego reconoció sus valientes luchas por la libertad de prensa y sus denuncias de abusos de poder en sus respectivos países.

“La señora Ressa y el señor Muratov representan a todos los periodistas que defienden esos ideales en un mundo en el que la democracia y la libertad de prensa se enfrentan a condiciones cada vez más adversas”, dijo la presidenta del Comité, Berit Reiss-Andersen